Cómo trabajo
Primero el diagnóstico. Luego el presupuesto.
Víctor Picón mira qué está pasando en la tienda antes de proponer nada, y lo explica sin jerga. Trabaja siempre con copia de seguridad y plan de vuelta atrás, deja los accesos y las cuentas a nombre del cliente, y usa herramientas estándar para que cualquier técnico pueda continuar. Trata directamente con quien contrata: no hay comercial de por medio.
A veces la conclusión es que tu medición está bien y lo que ha bajado es el negocio. Te lo diré igual, aunque detrás no haya proyecto.
Miro el conjunto.
La ficha mal montada acaba siendo un problema de proveedor, la web lenta acaba siendo un problema de pedidos y la categoría que no indexa acaba siendo un problema de facturación. Miro cómo encajan las piezas, decido por dónde se empieza y lo ejecuto yo.
Tratas con quien hace el trabajo.
No hay un comercial que te vende una cosa y un becario que hace otra. Me lo cuentas a mí, lo monto yo y, si algo falla un martes, te respondo yo el martes. Una capa menos por la que pasar.
Empiezas donde yo ya he terminado.
Lo que monto en tu tienda ya está montado en la mía. Los tropiezos, las vueltas atrás y las noches raras ya las he pagado yo, en mi propio negocio, con mi dinero delante.
Claridad desde el primer día.
Antes de empezar te digo con qué te puedo ayudar y con qué no, y qué va a costar cada cosa. Así los dos sabemos a qué atenernos desde la primera llamada.
Primero lo que renta.
Ordeno lo que hay por lo que te devuelve y lo que cuesta. Si tu problema se resuelve moviendo dos cosas de sitio, lo mueves y te ahorras el desarrollo.
Dudo de los números que salen bien.
Es la parte del trabajo que menos se hace. Un servicio de marketing que parecía funcionar resultó, contrastado con tres fuentes, que fabricaba el 95 % de sus clics. Dos años pagándolo.
La IA es una herramienta más de la caja
Trabajo con IA todos los días. Por eso sé dónde ayuda de verdad y dónde solo da ruido.
Donde ayuda: escribir mil fichas de producto a partir de datos que ya tienes, ordenar un catálogo, redactar un informe. Trabajo repetitivo y comprobable.
Lo que decide qué vendes, a qué precio y a quién sigue siendo tuyo. Ahí la IA se queda mirando.
Cómo entro en tu tienda
- Copia de seguridad y plan de vuelta atrás, siempre. Antes de tocar, hay por dónde volver.
- Los cambios delicados, en la franja horaria que tú me digas. Tú decides cuándo se abre el capó.
- Todo documentado. Lo que se monta queda escrito, en castellano.
- Los accesos son tuyos. Las cuentas, las claves y las herramientas están a tu nombre.
- Piezas estándar. Trabajo con herramientas conocidas, para que cualquier técnico pueda continuar.
- Sin permanencia. Te quedas porque te compensa.
- Respuesta en 24-48 h laborables. Si te corre prisa, dímelo y contesto antes.
Y si prefieres verlo antes que leerlo: en una videollamada te enseño todo esto funcionando en directo, en mis tiendas.
Quién soy
Hola, soy Víctor.
Víctor Manuel Fernández Picón, de Valladolid.
En 2014 abrí mis dos primeras tiendas online en un nicho concreto —una en enero, otra en junio—, sin saber nada. Sigo al pie del cañón, y no he hecho otra cosa desde entonces.
Todo lo que sé lo aprendí ahí, resolviendo lo que había delante: había que subir mil productos y no había nadie que los subiera; la tienda se caía un domingo y el domingo lo pagaba yo; el tráfico bajaba y no venía nadie a explicármelo. O montas sistemas que trabajen por ti, o te pasas el día empujando la tienda a mano.
Por eso acabé metido en la integración, en la IA y en escribir mis propios plugins: porque mi negocio los necesitaba antes que ningún cliente.
Durante veinte meses colaboré con un distribuidor mayorista de mi sector llevándole el SEO, hasta que su equipo de marketing pudo volar solo. Si llegamos a hablar, te paso la referencia.
Lo que sé, lo sé de hacerlo. Y lo que aún no he hecho nunca, te lo digo el primer día.